Yo he sido las dos, he sido tú y he sido tu amiga y creo que no os estáis respetando ninguna de las dos. Puede que por su forma de expresarlo te pongas a la defensiva y ataques, no lo sé. Cuando nació mi primera hija, durante meses, fui incapaz de separarme de ella y recibí todo el por culo del universo por ello. Lo mínimo que me dijeron fue que mi marido me iba a dejar por «no cuidar la relación» y que convertiría a la niña en un ser dependiente sin personalidad ninguna, solo porque quería (y podia) cuidarla yo y no me apetecía hacer absolutamente nada sin ella. Veía a otras amigas dejar a sus hijos, algunos casi recién nacidos, y confieso que las juzgaba, porque yo me sentía de una forma tan diferente que me parecía imposible que ellas quisieran a sus hijos igual que yo, o que no estuvieran haciéndolo solo por no aguantar los comentarios que yo aguantaba… Entonces nació mi segundo hijo y antes de los dos meses ya lo dejé una tarde. No solo no me costó si no que lo disfruté. A los 15 meses pasé la primera noche fuera, al año y medio mi marido y yo nos fuimos solos de viaje, algo que me habría parecido impensable con su hermana. Quiero a mi hijo menos? Absolutamente no. Podría decir que he madurado con la maternidad pero sinceramente tampoco creo que sea esto. Me inclino más porque con mi hija fuera algo rollo más hormonal, de ese postparto infinito del que nadie nos habla y dura mucho más de 2 meses (y de 10). Conclusión, si es tu amiga de verdad cuéntale todo esto y coincidir en que no coincidis, y correr un tupido velo. O bien deja de hablar con ella, pero tampoco la juzgues por no hacer lo que haces tu. No hay una forma correcta de hacerlo, la única incorrecta es juzgar a otra madre cuya maternidad TU no estás viviendo.