Yo pienso que los gastos, para quien sea en general, se hacen porque «te salen». Que pagues gastos habituales del hijo, de su salud, de su educación, parece que lo quieras hacer por tener un control en eso también, que puede ir saliendo sobre la marcha… Y en lo que tú necesariamente no tienes por qué opinar. El niño ya decidirá con quién se compra las gafas, si estás tú allí podrás decidir el color o lo que sea también pero no veo la necesidad del gasto. En todo caso, la relación que establezcas con ese niño (que parece que es en torno a lo que gira todo) la habrás ido formando y la seguirás formando independientemente de si aportas en esas partes del presupuesto o no. Dicho esto, ¿decidir sobre las comidas? Creo que en todas las casas se alimenta uno igual. Y mira, si le quieres hacer un regalo para su cumpleaños, pasar la tarde haciendo madalenas o dar una vuelta y si le gusta un cómic comprarlo… No hace falta ir a medias. Y si tu pareja te «reprime» eso, háblalo con él…