Hola! La verdad es que sí que es un dilema. Yo también llevo tatuajes e hijos, los míos de momento muy peques. Yo también empecé a tatuarme ya mayor, justamente porque antes pensaba que quizás me arrepintiera en algún momento. Y los primeros tatus me los hice en lugares que no viera a diario, para no cansarme de ellos. Yo se lo explicaría, que un tatu es para siempre, que quitarlo es un proceso costoso y muy doloroso, y que lo que con 15 años te parece fabuloso, tal vez con 30 no te lo parezca tanto. Lo que te han propuesto de elegir diseño y lugar, y esperar un tiempo, a mí me parece una super idea, y tal vez lo que podrías hacer es proponerle, en lugar de un tatu, un piercing? Que en cualquier momento puede ir fuera sin más problema. Eso fue lo que hice yo, mi primer piercing con 16 años. La suerte que tienes es que sí es tan madura, yo creo que vas a poder hablar con ella y llegar a un acuerdo. Un abrazo.