@Kitkat esta chica, Tita, ha expresado la realidad que otras ya le hemos explicado en anteriores comentarios, sólo que de forma más vehemente. Meterse a profesora porque «he visto que cobran 2200€ al mes, tienen muchas vacaciones y me hace ilusión» es de tener muchos pajaritos en la cabeza. Todos creen que vivimos genial, que nuestro día a día es como en las películas y nadie te muestra el otro lado: que te vayas al paro en verano siendo interino (muchas veces currando de septiembre a diciembre NO cobras las vacaciones de Navidad pq el titular se da de alta el día anterior, lo mismo con Semana santa), la impotencia de aprobar una oposición y quedarte sin plaza y vuelta al ruedo, no poder hacer planes a largo plazo porque no sabes dónde estarás el curso que viene, las bajas por ansiedad y depresión (somos una de las profesiones con la tasa más alta), los días en que te levantas y sabes que te toca ese grupo dónde es imposible dar clase en condiciones, los conflictos con padres y alumnos problemáticos, la incompetencia de la administración, saber que tienes vacaciones pero te toca programar y si eres un profesor medio decente, preparar las clases… Sólo hay que pasarse por cualquier grupo de Facebook de profesores para ver la mierda que se traga. Y estoy convencida de que no soy la única que conoce a compañeros que entraron con la misma idea que esta chica y lo dejaron en cuatro días después de ver el percal. ¿Que hay cosas guays? Pues claro, el apoyo de los compañeros en muchos centros, el reconocimiento del trabajo bien hecho, ver a un alumno después de años y que se acuerde de ti, un sueldo decente para lo que hay por ahí… Ahora ya es ella quien tiene que poner todo en una balanza y ver si compensa.