Es tu casa, no la suya.
Una cosa es comprar un frigorífico a medias, que me parece correcto, y otra que él se entrampe en algo que no es suyo con ese dineral.
La casa donde vivo no es mía, es de mi pareja, y yo contribuyo en las facturas, el mantenimiento de la caldera o reparaciones del uso, muebles que haya que sustituir, menaje del hogar…pero el seguro de la casa o la contribución no son cosa mía. Nadie tiene que pagar algo así por una casa que no le pertenece.
Así que sí, me temo que él tiene razón.