Por supuesto que pueden ser amigos. Se pueden dar todas las situaciones que te puedas imaginar, reducirlo a un sí o un no, es demasiado simplista. Pueden no sentirse atraídos el uno por el otro jamás, también puede que en algún momento se de un punto de atracción puntual sin verse como potenciales parejas y dejarlo pasar. También puede ocurrir que haya una tensión sexual, se resuelva una única vez, y la amistad continúe sin ser nada más ni se resienta (admito que esto es más difícil). En muchos casos surge algo que puede acabar con mayor o menor fortuna… pero no siempre.