Totalmente de acuerdo contigo, yo me mudé hace un año y me replantee volver a los parques de perros, ya que en el pueblo que vivía antes no había y después de la pandemia consideré que nos vendría bien socializar a mí y a ella, pero lejos de eso, me he dado cuenta que es igual que una secta, gente en su grupo, perros, mirándoles y si vas te hacen sentir fuera de lugar. He vuelto a mi rutina de dar paseos por los prados.