A mi lo que siempre me ha molestado es la frase: estoy gorda pero me da igual mientras esté sana. Porque sano y gordo no pueden ir juntos en la misma frase. Y si alguien gordo se convence de que está sano, muy mal vamos. Puedes ser gordo? Claro, con dos cojones. Pero aceptando que ser gordo nunca jamás significará estar sano (y aceptar que unas analíticas bien tampoco quiere decir estar sano)