Soy docente y lidio con adolescentes cada día. Por suerte, en mi instituto los alumnos del estilo de tu hijo son una minoría. A ti simplemente te voy a decir dos cosas: 1. Eres una sinvergüenza y no me extraña que tu angelito esté tan mal educado. 2. Estoy hasta el moño de madres como tú. Saludos.