Pues se lo plantearía tal y como lo explicas aquí. Las razones por las que piensas que sí y las que no. Después haría un trato a medio -largo plazo. Le diría que elija tatuaje, lo que ella considera que le representa y lo guarde durante 1-2 meses. Cuando lo vuelva a sacar, reflexione si ha habido cambios en su vida y el dibujo que eligió le sigue representando. Si tiene dudas genial, ese no es su tatuaje. Sí lo tiene claro, vuelta a guardar. Los adolescentes cambian mucho de opinión, ese puede ser otro argumento. Sí la ves muy convencida, igual es el momento de sí y si se equivoca, será como los tatoos que tienes que quizás no te hubieras hecho