No sabes qué pasa en esa casa de puertas para adentro como para juzgar. Pelearse más en el juzgado y discutir por la custodia no le hace mejor ni peor padre, ni tiene nada que ver con que los hijos se sientan queridos. Los niños precisamente lo que ven en el divorcio es un conflicto y un cambio, no una demostración de amor delante de un juez. A lo mejor los padres han llegado a ese acuerdo de forma civilizada y pensando en el bienestar de las criaturas. Nadie lo sabe desde fuera, pero no podemos asumir que el amor a los hijos se mide con demandas. Si tu conocido ha tomado esa decisión, tendrá sus motivos.