Claro que tenéis que hablar con vuestra compañera, tenéis toda la razón del mundo. Es tu casa, y una cosa es que llevéis visitas en un momento puntual, y otra que un cuarto en discordia te haga sentir incómoda.
Además, si os lo habéis encontrado solo varias veces, ¿quién os asegura que no entra a vuestra habitación a vete tú a saber qué? ¿En ese tiempo pone la calefacción? ¿Se ducha? ¿Come? Pues eso…