No seas injusta, dices que su trabajo le amarga la vida, pero luego te centras en ti, y lo que tu necesitas y te olvidas del ese gran problema, el pasar tantas horas en un sitio que te amarga.
Habla con el, analizad si os podéis permitir que deje el trabajo y busque otro aun que eso suponga apretaros el cinturón, ya que la vida se pasa rápido y no merece la pena amargarse en ningún trabajo.
Son momentos en los que las parejas o se crecen o se vienen a bajo, evidentemente si el no quiere hacer cambios en su vida y solo quiere quejarse o seguir amargado y pasarte ese amargor a ti, pues esta claro que no tiene sentido seguir con una persona así.
También diré que se nota aquí la diferencia de edad, has sido madre muy joven, tienes energía y ganas de moverte digamos, y claro llega el con diez años mas y amargado de la vida y no le da para más. Y tu te has visto atrapada en una vida quizás con demasiadas obligaciones, pero bueno, eras adulta cuando empezaste esta relación.
Pues eso, hablad las cosas.