Supongo que tu amiga tiene mucho tiempo libre, pero yo la verdad es que no veo nada malo en que se fabrique sus productos de higiene naturales. No le hace mal a nadie y si no fuese por comodidad/precio/olor/textura yo misma los usaría. Anda que no hay poca diferencia entre un tomate de supermercado y uno de la huerta de mi madre. Si en algún momento empieza a oler «raro» ya se lo dices… ;) Pero, si a ella le va bien, ¿a ti qué más te da?