@ Laura, yo tampoco tengo muy claro que se hayan liado así las cosas por un simple vinagre, pero claro, el viernes yo iba a lo mío y el sábado no estuve en el momento de la trifulca, así que no sé.
Mi marido tiene mucho genio, para que vamos a negarlo, pero lo que yo hago cuando veo que no tiene razón y está obcecado, es decirle que ahora no me apetece hablar, mejor en otro momento o mañana o cuando sea, entonces, puede que no cambie de opinión pero ya es diferente.
El problema que tiene con su madre es que los dos, son parecidos y en vez de haber uno de los dos que diga, hablamos en otro momento, no, se calientan más mutuamente, y si hay alguien presente que quiera meter paz, en este caso mi suegro, puede acabar él que no tiene nada que ver al borde de un ataque de nervios.