¿De verdad te gusta un chaval que se pasa el día jugando al móvil y que te dice «pues mi abuela me daba más dinero que tú»? Uf, a mí me parece antierótico.
Si no lo haces por ti, hazlo por tus hijos… Piensa que cada euro que destinas a alimentar a ese «otro hijo» que has acogido (porque lo parece más que un novio, por lo que cuentas) es un euro que no va a parar a ellos, que podrías dedicar a comprarles cosas chulas o a hacer un plan que os guste, un viajecito… Y lo mismo con el tiempo que le dedicas, se lo podrías estar dedicando a ellos.