Tú te relajas con la religión, otras con el yoga, y otras con la lectura.
Yo personalmente iría de frente y les diría que me molesta lo que hacen y les preguntaría si tienen algo en contra o les afecta en algo. Es que me parece tan absurdo…
Pero como me parece que no eres de esas, mi consejo es que te calles la boca y sigas rezando cuándo y donde te dé la gana, estén ellas delante o no. Ya se cansarán cuando vean que las ignoras y no te afecta.