Mi tía también le daba (y le sigue dando) café a mi prima pequeña, ella dice que es más agua que café, pero me parece muy fuerte. Yo a mi sobrino, cuando era pequeño y nos decía que quería tomar «de eso» al vernos después de comer haciendo la sobremesa, pues lógicamente el niño quería involucrarse también, y le decíamos que los niños tomaban un café distinto a los adultos, que era muy especial y nosotros lo teníamos prohibido, así nació el café blanco en mi casa, un vasito de leche (en uno de los que usamos para el café) con un poquito de canela y azúcar. Esa idea de que solo él lo podía tomar y para nosotros era inviable, era un buen momento en casa. Los niños hacen lo mismo que ven en casa, y no lo que dicen los padres.