Mi marido es un niño bueno de manual. No se lanzaba ni a un beso ni nada. Pero cuando ya estaba claro que nos gustábamos… tremendo empotreitor camuflado de yerno perfecto.
Si te gusta, por qué no te lanzas tú? Si no te salta chispa y no lo terminas de ver, pues ya está, no es el chico para ti y a otra cosa, mariposa.