«Te llamé a ti primero y preferiste ir de copas, le llamé a él y vino para estar conmigo» y se lo repites como un mantra cada vez que te diga algo… no hay más que explicar, ni que argumentar, ni que nada… y si se pone pesada, cortas el tema, te das media vuelta y te vas.
No le des más vueltas y céntrate en tu bebé que es quien te necesita, ella ya que se apañe sola con su berrinche.