Olvídate por un momento de él y sus motivaciones más o menos aceptables.
Céntrate en ti que eres lo que importa. ¿Cómo te hizo sentir? ¿Qué te decían tus tripas al leer su excusa? ¿Quieres estar con alguien que no sea capaz de ponerse una alarma cuando tenga un compromiso contigo al día siguiente?
Quiérete mucho.