Pues mira, es momento de huir.
Te acaba de enseñar su cara, la de un maltratador psicológico, te ha basureado y encima ha conseguido que le pidas perdón y le supliques.
Vete. Ya has visto esa cara, ya ha cruzado esa línea y las cosas ya no volverán a ser igual.
Contacto cero.