Pues yo no puedo estar de acuerdo contigo. También heredé una casa en la playa a medias con mi hermano y ambos invitamos a gente y usamos todas las habitaciones, incluida la de mis difuntos padres y la nuestra. Simplemente cambiamos las sábanas siempre antes de irnos para que el otro se encuentre la casa limpia y lista. No entiendo tanto cabreo, sólo son muebles y sábanas, se pueden lavar… qué necesidad hay de desaprovechar las habitaciones? Y la casa es tan de su hermano como de tu pareja, no tenéis derecho a imponerle qué uso darle ni a prohibirle invitar a amigos (aparte de que como más se disfruta una casa de la playa es con otros amigos, quizás es que vuestra vida social es más limitada y os molesta que los cuñados sí tengan, no sé)