Es normal y nos pasa a muchas lo que pasa que como otras muchas cosas de la maternidad, se callan y te sientes como un bicho raro. A mí me pasó lo mismo y si que lo exterioricé, se me miraba con cara de asombro pero así era. Empecé a sentir esa unión pasado el año y medio cuando ya empezaba a comunicarse. Lo peor de todo es la culpa. Tranquila porque lo estás haciendo bien y eres la mejor mamá para tu bebé.