Sí, sé lo que es. Estoy en una relación así, todo igual. Un baboso de manual al que pillé como colofón final, después de muchas guarradas, siguiendo a tías en bolas en una Red social en la que sabía que yo apenas entraba, y lo peor, haciendo un comentario en una foto así que jamás se me olvidará.
Intentó darle la vuelta a todo, a sacarme cosas en cara que yo hacía mal, y a llorar y llorar.
No fui valiente para dejarle y aún estamos juntos, pero yo ya no existo. Sobrevivo y ya, por mucho que él diga o haga. Sé que lo sigue haciendo porque siempre supe que era un baboso y mi instinto está siempre en modo máximo de alarma. Ahora lo hace sin que yo lo sepa, lo esconde más y yo ya no tengo impulsos ni de revisar el móvil, para qué. Paso. Es mi compañero de piso al que finjo que quiero y cuando me da la espalda le echo miradas asesinas y de asco y desprecio.
Vivo 24h con esas ideas rondando, ansiedad e infelicidad profunda. Sigo con él porque no tengo a nadie más, salvo mis padres y hermana. Y porque al resto del mundo le doy grima, así que sólo puedo aspirar a esto y así me siento medio normal de cara a los demás.
Tú que puedes, quiérete y sé valiente. Esa escoria te mentirá siempre y babeará siempre con otras. No sirven para estar con nadie, al menos una relación monógama tradicional.
Déjale, por favor. Tú vales más.