Al principio tenía esa misma sensación de envidia cuando veía amigos en pareja y haciendo planes y luego de una seguidilla de relaciones incompletas y con tipos tóxicos, me cansé. Decidí estar sola y empecé a pensar más en mi y en hacer más cosas que me gustan y a disfrutar de ese «poder hacer lo que quiero, cuando se me da la gana» Ahora (después de 2 años) he vuelto a usar una app pero solo para conversar y hacer amigos y lo he dejado claro desde el principio, incluso he dejado de hablar con un par con los que me llevaba muy bien, pero querían algo más. Es increíble la libertad que te da el decir que no buscas nada más. Mi consejo, aunque te parezca extraño o quizás ridículo, es que agradezcas este tiempo de estar contigo misma, agradece poder hacer lo que quieras, agradece tener la libertad de elegir (te) disfruta cada día (y es normal que algún rato te sientas triste o sola) todo se irá acomodando. Un abrazo