Si es estrés por lo cotidiano la solución es sencilla, cuando sea posible tomad unos días libres e idos de escapada y no hablo de destinos turísticos masificados donde tienes que coger número para tirarte un pedo, sino zonas tranquilas rurales o costeras. Coméis bien y os relajais… Hay muchos sitios nacionales con hoteles con encanto a precios razonables según temporada.