Todo lo que se hace en una cama entre adultos que consienten está bien.
Es tan sencillo como respetar a los demás.
A ti no te juzgan por descartar una práctica sexual, y tú no juzgas a los demás por sus preferencias.
Y por responder a esa pregunta que dejas caer pero no haces, tu novio no es menos hetero por buscar placer así.