Lo primero eres tú y tus sentimientos. Los primeros meses de mi hija mayor fueron horrorosos. Nadie detectó un frenillo y me destrozó los pezones, de la fuerza que hacía me los dejaba blancos y con un escozor horrible… y ella no cogía peso. Y aun así, yo empeñada en darle, cuando todos me decían que no pasaba nada si lo dejaba y daba biberón. Era un sentimiento encontrado, difícil de explicarlo.
Di con unas asesoras de lactancia maravillosas, lo primero era la niña… Pecho y biberón y luego ya quitaríamos el bibe, cuando ella ya tuviera peso y fuerzas. Y al final, casi tres años de lactancia.
Eso sí, porque ella y yo quisimos. Nadie más. Hay que sacar el genio y dejar las cosas claras. Con educación y respeto, por supuesto, pero el tema lactancia es algo vuestro. Si quieres… Busca ayuda y lo lograrás. Si prefieres estar bien ya, q es muy importante para poder cuidar a otra personita, baja al pediatra y dile tu decisión. Que te explique como preparar los bibes y a disfrutar de tu bebé.
Para los pezones: aceite de oliva. Tambien usé conchas recolectoras debajo de la ropa para salir (evitando roces)y pecho al aire en casa.
Si quieres seguir dando pecho aunque también des bibes: busca método kassing. Es lo que me recomendaron las asesoras y funcionó.