Yo añadiría en mi caso un par más;
– Tus problemas con tu hijo, son con tu hijo. No me metas en medio. Habla con el.
– Tus problemas conmigo, son conmigo. No metas a tu hijo en medio. Habla conmigo.
– Acepta que aunque eres la madre de tu hijo, para mí es mi marido y somos una familia. Nuestras decisiones son conjuntas y como familia, y aunque no sean de tu agrado, no significa que yo le esté manipulando, o que lo esté metiendo en tu contra.
– En tu casa mandas tú pero en mi casa mandamos nosotros. No intentes imponerte en mi casa.
– Tener más años que nosotros no te capacita automaticamente para tener la razón en todo.
– Tu hijo ya no te tiene que rendir cuentas de que en que gasta su/nuestro dinero. No nos critiques por cómo vivimos o gastamos, eso es decisión nuestra.
– Sé que duele, pero si lo pones a elegir, el me va a elegir a mi. No lo hagas. No pongas a tu hijo en esa situación.