Ser firme con tu decisión. Le dices que te vas y si se enfada pues ya se le pasará. Y así hasta que se acostumbre. Y si se enfada realmente, dejándote de hablar o diciéndote cosas feas, pues entonces te enfadas tú con él… alguien que no respeta tus decisiones y se enfada sin razón no merece tu amistad.