Todo lo que te voy a decir es desde la experiencia y con todo el cariño del mundo porque no quiero que lo pases mal.
1) Nada de esto es tu culpa. Quítate eso de la cabeza.
2) Mentir es lo mejor que puedes hacer si quieres ahorrarte quebraderos de cabeza. No mientes porque seas una mentirosa, mientes porque tus padres no son personas equilibradas y no tienes por qué aguantar sus desprecios, sus insultos ni sus mierdas. Mientes porque si cada vez que no lo haces te van a gritar y a insultar es lógico que no te guste y te lo quieras ahorrar. Mientes porque te estás protegiendo de agresiones.
3) Elige las batallas que te apetezca pelear o que sepas que vas a ganar. Porque son batallas que consumen mucha energía, mucha autoestima y minan la relación frágil y tóxica que tienes con ellos. Si no te apetece discutir puedes decirles que sí como a los tontos, ignorarles por completo o mentirles para no llegar a este punto.
Estas discusiones desgastan muchísimo y luego te encuentras como la última mierda del mundo sin haber hecho nada para merecerlo. Si lo consideras innecesario, miente. Estás protegiendo tu salud mental.
4) No tienes que convencerles de nada, eres una adulta. No pueden tratarte como a una niña porque no lo eres. Y si lo hacen y te revuelves es lógico, te están faltando al respeto. No lo van a entender y la actitud que debes adoptar es la de que no es tu problema. Y si tienes que verbalizarlo tal cual, lo haces. Pon esa distancia, es necesaria.
5) Hay cosas para las que no tienes por qué pedirles permiso. Díselo. «No te estoy pidiendo permiso, te estoy informando porque soy una persona educada».
6) Hay cosas que harás que no tienes ni por qué contárselas. No es de su incumbencia. Y menos si lo van a usar en tu contra.
7) Ahorra y ve a terapia para que te repita esto las veces que sean necesarias: no es tu culpa, te estás defendiendo, te estás protegiendo, mereces tener una vida normal acorde a tu edad. Al final cala y vas ganando autoestima.
8) Ahorra y vete de casa. Tu casa, tus normas.