Veo dos posibilidades:
a) No era tan amiga como tú crees y no merece la pena intentarlo una tercera vez.
b) Lo que para ti es una chorrada, para ella no. Aquí puedes hacer un último acercamiento abordando el problema con seriedad y queriendo entender de verdad por qué le dolió tanto «la chorrada» que decidiera cortar todo el contacto. Si ella ve tu interés en ponerte en su lugar, quizá se pueda arreglar, pero no será tomarse un café y aquí no ha pasado nada, como ya te han dicho otras.