Hola! Vengo a aportarte mi granito de arena, a ver si te ayuda.
Con mi pareja actual me pasó algo que se parece un poco: yo, siempre acostumbrada a gustar mucho a los chicos y parecer bastante decente y guapa en general, le pregunté a mi pareja inocentemente si le parecía guapa. Claro, yo esperaba un «obvio, mi amor» lleno de pasión romántica; que no llegó. No me dijo ni que sí ni que no, y me hizo sentir fatal (y tan solo fue sincero). No sólo eso, él es muy bromista y me pone motes (y yo a él) y muchos tienen que ver con la apariencia física y durante mucho tiempo me dolían infinitamente. No lo hablé con él porque no había más que hablar, era la realidad.
Al principio lo pasé fatal: «¿No me quiere? ¿Por qué no le parezco guapa? ¡Quiero parecer guapa a mi pareja! La más guapa de todas» etc etc pero con tiempo y calma lo pensé mejor. Tuve hasta dudas de la relación. Pero le quiero, y puedo aceptar sus sentimientos tal como son, además de que… yo me veo divina en el espejo, me veo pibón. No siento que tenga nada que envidiar a nadie, me gusto cómo soy. Que el no lo vea, y que a él no se lo parezca o incluso que pensara que me «sobreestimo» es cosa suya, no mía. Yo le quiero, y aún hoy desearía que me viera guapa, pero ya lo tengo aceptado y normalizado y estoy tranquila. Puedo con ello.
Todo esto, aplicado a ti: tú tienes que decidir si para ti es esencialmente necesario parecerle pibón a tu pareja. Si está contigo es porque le gustas, el «estar buena» quizás es más secundario, ¿no?
Creo que también depende de si va a afectar o no a tu autoestima. En caso de que vaya a hacerlo, quizás es mejor dejarlo porque te va a torturar a la larga.
Pasando a otra cosa… Yo no veo gran problema en lo que te ha dicho sobre el peso. Quiero decir, el comentario se puede hacer de muchas maneras, muchas de ellas no pretenden dominarte sino simplemente mostrarte lo que él piensa. Probablemente el solo te ha dicho su opinión sincera. Es curioso, queremos sinceridad pero solo la que es bonita y nos viene bien, la otra no (yo la primera jeje).
En resumen. Afronta la realidad de la pareja y valóralo tranquilamente.
¡Un abrazo!