Salir de vez en cuando es estupendo, pero dos noches a la semana teniendo un bebé de meses es sin duda excesivo. No puedes aspirar a recuperar tu vida de antes, porque por si no lo recuerdas, ahora hay en el mundo una persona que depende de ti y de su padre, y si prefieres estar por ahí bailando cada vez que puedes pues sí que da la impresión de que pasas bastante de ellos.