Comprendo tu preocupación, en mi casa también hay adicciones y eso deja huella.
Yo he vivido dos adicciones diferentes de cerca: alcoholismo y ludopatía.
Mi padre es ludópata y vivimos un infierno en su momento, así que a mi todo lo que tiene que ver con el juego me da asco. Incluso echar el cupón de la Navidad me produce una sensación horrible. Nunca lo echo, ni para quedar bien en el curro ni nada. No puedo, me supera. Y también me ha pasado, estar quedando con algún tío y enterarme de que echa alguna ruleta con los amigos o algún rasca y cortar con él. Es algo que me ha dejado mucha huella.
Sin embargo, si bebo alcohol, es un mal hábito pero no tengo trauma.
Una tía mía es alcohólica y la familia lo ha pasado fatal. Esto es por parte de madre. Nadie en mi familia materna bebe si quiera un vino en Navidad y mis primos jamás han probado el alcohol, huyen de amigos que beban, no lo pueden ni ver. Y creo que es normal, cuando vives todo el infierno que se crea por medio de una adicción le coges repudio.
Yo bebo, nunca con mi familia materna, por respeto. Pero yo me echo mis birras cuando llego del curro, en comidas con amigos, familia paterna o de mi novio, etc. No es un hábito sano, pero no es una adicción, todos tenemos nuestras vidas, trabajos, etc. Sin embargo, no me pidas que eche un cupón jamás. Y, por ejemplo, mi pareja no juega jamás pero en el trabajo ponen para el cupón de la navidad y esa tontería a mi me incómoda muchísimo, no me cabe en la cabeza que la gente eche dinero a algo así. Pero no voy a enfadarme con mi novio ni a pedirle que no lo haga porque aunque a mi no me guste, el juego es algo normalizado en la sociedad y que la gente juegue no quiere decir que sean ludópatas. Hay gente que echa lotería todas las semanas, se compran sus rascas, echan una ruleta con los colegas… Y no son adictos. Es algo que me repugna y no entiendo pero esa es mi realidad personal, no la del resto.
Es bueno saber diferenciar. Si por mi fuera, cualquiera que juegue está haciendo algo horrible pero comprendo que esa es la realidad en mi mente, por lo que yo he vivido. Y comprendo que a ti te pase lo mismo con el alcohol.
Teniendo eso claro, desarrolla tus propios límites. Si fuese mi caso y yo viera que mi pareja echa rascas o monedas al tragaperras, la verdad, sería incapaz de tolerarlo. Al margen de la posible adicción, es que me supera. Con lo que te entiendo a la perfección.
Yo en tu lugar, tendría una charla sincera, honesta y profunda sobre como te sientes y le pediría que bajase el consumo al mínimo. Yo bebo, la verdad, es un mal hábito y me jodería renunciar a ello, sobre todo en días de estrés después de currar pero lo dejaría si a mi pareja le hiciese sentir como a mi cuando veo a alguien jugar. Sin duda ninguna. Cuando estoy con la familia de mi madre, ni se me pasaría por la cabeza pedir una cerveza.Si tu pareja no es capaz, igual si que tiene un problema con el alcohol y entonces tienes que tomar la decisión de si te merece la pena pasar por eso.
Yo lo tengo claro, para mi es una bandera roja. No quiero el juego en mi vida, independientemente de si la gente es ludópata o no. No puedo con ello ni quiero poder. Al final es conocerte y elegir en función de lo que te haga sentir bien.
Sinceramente, no creo que tu novio tenga un problema de alcoholismo, al menos no de momento pero para mi el punto no es si bebe mucho o poco, el punto es que significa eso para ti y como te hace sentir.