A mi no me gusta ir de compras y a mi pareja menos.
Él suele comprar por Internet y yo voy sola, no necesito opinión de nadie sobre lo que me gusta o lo que me queda bien.
Dicho esto, no es de recibo, que esté poniendo malas caras y resoplando como un niño pequeño, máxime cuando tú le has acompañado antes.
Por otro lado, usad la boca para decir las cosas claras y haberle mandado a dar una vuelta.