Hola, cariño.
Yo, a tu edad, pensaba más o menos lo mismo y, dos décadas y media más tarde, después de mucho autoconocimiento, trabajar en mi autoestima y mi crecimiento como persona, lecturas feministas y aprender a no necesitar la validación externa (sobre todo masculina), me siento más guapa, diosa y cojonuda de cuarentona que de veinteañera y, a veces, me da pena el tiempo que pasé haciéndome de menos a mí misma.
No cometas el mismo error: lee, fórmate, conoce gente (mujeres, sobre todo), haz deporte y quiérete y valórate mucho.