Cambia el enfoque. Céntrate en ti, en tu pareja, en lo bien que estás con él.
Ahora piensa qué pasaría si siguieses con tu ex. La cornamenta. Ser la segunda. Piensas que ella ha ganado y tú has perdido, pero ¿has perdido qué? Tu ex te seguía buscando, y si tú quisieses la cornuda sería la otra (que basura de victoria, también te digo). Él nunca será feliz, y la otra, seguramente tendrá que cargar con alguna que otra infidelidad a su espalda.
Céntrate en tu felicidad y olvida a esa gente.