Tener hermanos es una lotería, algunos se llevan bien y otros no. Es normal, ya que cada niño va a desarrollar su propia personalidad y puede que tengan valores, prioridades, gustos y formas de ver la vida similares o diferentes.
En mi caso, tengo una hermana pequeña y somos como el agua y el aceite, diferentes en todo. Nunca nos llevamos bien de pequeñas y ahora que somos adultas nos toleramos pero la verdad es que no nos caemos bien y no somos cercanas en absoluto.
Si quieres tener otro hijo hazlo para amar a ese nuevo ser, pero no para darle un hermanito a tu hija como si le estuvieras dando un muñeco.