Estoy leyendo comentarios muy duros acerca de las expectativas de la chica del post: el hecho de haber ayudado en su momento a su suegra no implica que espere una retribución, pero la suegra está siendo, como mínimo, ingrata. Y la cantidad pedida es asequible para ambas partes;¡que son diez mil euros, no un millón! Y en el título pone claramente que lo pidieron prestado, no regalado. Que también los suegros son dueños de dárselo, o no, es su dinero, por supuesto, pero sí, a mí me han parecido algo mezquinos. Lo que haría yo, pedir un préstamo personal para la entrada, con lo cual sólo pagarían una cuota más aparte de la de la hipoteca, durante unos pocos años. Y quizá hasta sería mejor, ya que a veces esos «favores» de la familia terminan resultando muy caros, sobre todo cuando los padres hacen diferencias con los hijos, como parece ser este caso. Que puedan resolverlo de la mejor manera para todos.