Olvidaba decirte que de pequeña, mi situación era muy distinta a la de los demás niños y muy atípica: nuestra familia era monoparental, mi madre era soltera porque mi padre no quiso saber nada de embarazos y desapareció… Vivíamos las dos con mis abuelos y fui super feliz, te juro que jamás en mi vida, ni 1 sólo segundo de mi vida he echado en falta tener un padre. Mi madre, mis abuelos, mis tíos (que al principio vivían también en casa porque aún no estaban casados) suplieron con creces la falta de mi padre. De hecho siempre he sabido dónde vive mi padre y jamás se me ha ocurrido ir a buscarle porque no le necesito para nada.
Al final la felicidad está en el ambiente que creas en casa, no en los miembros que la componen.