El premio es tuyo y lo gastas como quieras. No me parece mal invertir una pequeña parte, pero el resto es para lo que te apetezca. Cosas que en otra circunstancias no te gastarias, si no, no le veo la ilusión a jugar.
A mi pareja le tocó un poco de la lotería hace un tiempo, y aunque nos hacían falta algunas cosas, le insistí en que se comprara algo que le hiciera ilusión y no se lo pudiera comprar en circunstancias normales. A veces el dinero tiene que ser para disfrutarlo.
Y si insiste mucho en la lavadora y cedes, al menos que ponga el la mitad.