No me interesa nada este follodrama rollobollo, excepto para leerlo antes de ir a dormir, garantizándome de esta forma un sueño instantáneo.
Un día te encontarás con que Laura no está, Laura se fue, Laura se escapa de tu vida. Y entonces todo serán lamentos, desgarrarse las vestiduras, comer helados Hacendado y escribir otro follodrama plúmbeo.
En toda esta historia, el triunfador indiscutible sería el Sr. Mercadona.