Lo que no es normal es que hagas algo que no quieres hacer y que además no te resulta placentero.
Por mucho que a él le guste.
Hay otras prácticas que pueden ser placenteras para ambos.
Que, oye, que igual con el tiempo te apetece repetir y te gusta.
Pero si es algo que tienes tan claro que no quieres hacer, no lo hagas. No lo hagas por compmecerle a él, porque entonces te sentirás mal contigo misma.
El acuerdo no consiste en llegar a un acuerdo intermedio del tipo: él lo quiere hacer 30 mins, yo 0 mi s, lo hacemos 15 mins.
El acuerdo debería ser del tipo «hacemos cosas que los dos queramos hacer».