Pues ha pasado la química. Literalmente. Han pasado más de dos años y más o menos es el tiempo en el que el «enamoramiento» se relaja, las hormonas vuelven a su sitio y ves lo que siempre has tenido delante, pero que no querías ver porque te autoconvenciste de que cuando se acabase el dinero iba a cambiar. Y no, porque una persona que le da importancia a qué hacer con su vida no espera al último momento para decidirlo.
Claramente no eres su prioridad, primero fue su emprendimiento, ahora la política y a ti unas llamaditas y veros de Pascuas a viernes. Valora si quieres tener una relación con alguien así.
Un abrazo y mucho ánimo!