Hola! Mi consejo es que no penséis en el perro como en un humano. Os va a seguir a donde vayáis, y si os encerráis, llorará.
Es un animal, no entiende que hay cosas que no queréis que vea: ir al baño, tener relaciones, comer, dormir… Para él está todo al mismo nivel, no entiende la privacidad ni la vergÜenza.
Yo pasé por ahí también y me costó que mi pareja lo entendiera, que daba igual que la perra estuviera delante, te aseguro que corta más el rollo tener un cachorro llorando al otro lado de la puerta que tenerlo en el suelo, al lado de la cama o del sofá.