Ni él es egoísta ni tú tampoco, simplemente tenéis necesidades diferentes y no son, hasta cierto punto, compatibles. Yo me pongo en esa situación y, por ejemplo, cosas como lo de no hablar todos los días sí sería un poco meh para mí, pero no el resto. Lo de los sábados, por ejemplo, me parece perfecto y ojalá mis amistades y yo pudiésemos tener un día fijo a la semana para quedar solamente nosotras.
Ante esta situación hay dos cosas que podéis hacer: hablar y consensuar (y para eso AMBOS debéis ceder en algunas cosas) o cortar.