Primero de todo, enhorabuena por este enorme esfuerzo que estás haciendo por entender a tu hijo aun en contra de tus creencias.
Tu hijo no quiere contar la verdad porque está muerto de miedo por las posibles consecuencias. Ponte en su lugar, piensa en lo duro que debe ser amar a las personas equivocadas según tu religión y estar en riesgo de perder a tu familia por ello. Una familia que encima te tiene en un pedestal.
Él no va a cambiar porque ni está enfermo, ni es defectuoso, ni es algo que se decida, ni es algo que se aprenda. Si le amáis, no os queda otra que quererle y aceptarle tal y como es si no queréis perderle.
Creo que lo que te toca a ti en medio de todo esto es ser el padrazo que eres y estar de su parte frente a todos y frente a todo. Te toca a ti defenderle y te toca apoyarle frente a todos.
Y sinceramente no creo que nadie esté atentando contra ningún Dios por amar a su hijo o por amar a un hombre en vez de a una mujer. Tú te estás dando cuenta de esto gracias a lo que te está pasando con tu hijo. Estás dándote cuenta de que no puedes ni dejar de amar a tu hijo ni puedes dejar de amar a tu Dios, y que es absurdo que te obliguen a elegir.
No insistas más a tu hijo. Trabájate tú primero la visión que tienes de todo esto y luego aplícalo a tu mujer. Cread primero el espacio seguro y tolerante en vuestra familia que permita que vuestro hijo se sienta cómo y salga de él decir la verdad porque ya no tiene miedo.
Mucho ánimo y a seguir luchando por él.