En primer lugar, tu decisión. Aquí ni él ni nadie pincha ni corta.
Dos partos he tenido, el primero que ya va a hacer 4 años, sigo recordando el dolor (que los dolores de parto se olvidan, ja!) Porque aunque me puse epidural, la niña me tenía pinchada por el coxis y no funcionaba (yo me pude poner hasta en pie) y estuve más de 12 horas con un dolor insoportable.
Con el segundo, que venía de 4’720, llevaba pidiendo la epidural desde las 4 de la mañana, hasta las 9 no pasaron las enfermeras a pasarme al paritorio, me decían que hasta que no me tumbase para ver lo dilatada que estaba no podían ponerme la epidural. Te juro que no recuerdo que dije, pero se largaron corriendo como alma que lleva el diablo a buscar al anestesista para ponérmela. Me la pusieron doblada en la camilla porque no me podía mover del dolor (el de la anestesia también se llevó muchos piropos míos). Cuando se me calmó el dolor, pudieron ver qué ya estaba de 10 cm. El problema era que la bolsa no se habia roto y me tuvieron allí esperando a ver si se rompía sola. Hasta pasadas las 13h no me rompieron la bolsa, pero por suerte para mí, desde la epidural no me dolían las contracciones (pero las notaba igual).
Te puedo asegurar que por muy planeado que quieras tener el momento, al final te puede salir como querías o no, y no pasa nada. Si necesitas la epidural, la pides, o lo que te han dicho arriba, por cada contraccion una patada en los huevos.
Mi marido también decía que podía ser divertido lo de la bañera….hasta que le hice una fisura en uno de los dedos de apretar la mano.
Disfruta del momento y sobretodo pide lo que sea bueno para ti!